Crea tu biblioteca de planos: deja de planificar los mismos planos desde cero
Todo filmmaker tiene veinte planos a los que vuelve una y otra vez. Apúntalos una vez —con el equipo y la nota que los hace funcionar— y empieza cada proyecto desde ahí en lugar de desde una página en blanco.
Mira tus cinco últimos vídeos. El acercamiento lento a un detalle para abrir. El dron alejándose del sujeto en el pico. El seguimiento a mano por detrás. El general fijo sostenido un segundo de más. Has grabado cada uno una docena de veces, y cada vez lo planificaste como si fuera nuevo: ¿con qué lente era, cuánto lo aguanté, cuál era el truco que lo hacía funcionar?
Esos planos son tu vocabulario. Una biblioteca de planos es sencillamente apuntar ese vocabulario, para que un proyecto nuevo empiece desde lo que ya sabes hacer.
Qué hace que un plano merezca guardarse
No todos. Un plano reutilizable es aquel en el que lo valioso es el cómo y lo que cambia cada vez es el qué: el sujeto es nuevo, el movimiento es el mismo.
Una entrada útil de la biblioteca tiene seis cosas:
| Campo | Por qué está |
|---|---|
| Un nombre que dirías en voz alta | «Seguimiento», «La revelación», «Detalle de ventana». Si no sabes nombrarlo, no lo vas a encontrar |
| Tipo de plano | General, medio, primer plano, detalle, cenital, aéreo |
| Cámara y lente | El equipo con el que funcionó de verdad — es lo primero que se olvida |
| Duración habitual | Cuánto aguanta en el montaje. Un plano de 10 segundos y uno de 1 segundo se planifican distinto |
| La nota que lo hace funcionar | «Empezar desenfocado.» «El sujeto camina hacia la luz, no la cruza.» Una línea |
| Una miniatura | Un fotograma de la última vez que te salió bien |
La nota es la clave. Es lo que aprendiste a las malas en un rodaje y que, si no, volverías a aprender en el siguiente.
Cómo montarla sin convertirla en un proyecto
No te sientes a catalogar tu carrera. Haz esto:
- Después de cada proyecto, quédate con cinco. Abre el montaje terminado, elige los cinco planos que más trabajo hicieron y escribe una entrada para cada uno. Diez minutos.
- Etiquétalos por trabajo, no por tema. Apertura, situación, transición, revelación, detalle, clímax, cierre. Vas a buscar «necesito una apertura», nunca «aquel plano del vídeo de Lisboa».
- Ten al lado tu lista de equipo. Las cámaras y lentes que tienes, escritas una vez, para que el equipo de un plano sea elegir de una lista y no volver a teclearlo.
Al cuarto o quinto proyecto tienes veintitantas entradas, y cubren casi todo lo que grabas.
Empezar un proyecto desde la biblioteca
Aquí es donde compensa. Con una canción partida en secciones y un presupuesto de planos para cada una:
- Ve sección por sección y pregúntate qué planos de la biblioteca encajan con su trabajo. La apertura tranquila se lleva un detalle y un general sostenido. La subida, el seguimiento.
- Mételos y renómbralos para este proyecto: «Detalle de ventana» pasa a ser «Ventana del café, 7 de la mañana».
- Solo ahora escribe los planos que son nuevos de verdad.
Medio plan está hecho antes de haber tenido una idea original, y las ideas que sí tienes van adonde hacen falta y no a reinventar la apertura.
Una regla: un plano de la biblioteca es un punto de partida, no un enlace. Una vez dentro de un proyecto le vas a cambiar la duración, las notas, quizá la lente. Eso no debería tocar la entrada de la biblioteca, y mejorar la entrada más adelante no debería reescribir en silencio los proyectos viejos.
Lo mismo en PreFrame
En PreFrame un plano ya es esa ficha: nombre, tipo, cámara, lente, duración, notas y una miniatura. Los que funcionaron van a una biblioteca personal que te sigue de proyecto en proyecto.
Un plano en una sección puede salir en blanco, de otro que ya está en este proyecto o de la biblioteca. Y la biblioteca se comporta como pide la regla de arriba: un plano colocado en un proyecto es su propia copia, así que cambiar o borrar la entrada de la biblioteca deja como estaban los planos que ya tienes en tus proyectos.
Tus cámaras y lentes también viajan entre proyectos, así que un plano que sale de la biblioteca llega con su equipo ya puesto. El próximo vídeo seguirá necesitando ideas nuevas. Lo que no necesita es que planifiques el seguimiento por decimotercera vez.